TERMOTERAPIA. PARTE 1
Publicado el 11 de diciembre de 2020
¿Qué es la termoterapia? La Termoterapia es la aplicación del calor o el frío como agentes terapéuticos. Ahora bien, el calor o el frío pueden transferirse de varias formas: radiación, conducción, convección y conversión. Radiación: Es la transmisión del calor (energía en forma de ondas electromagnéticas) a través del vacío. Es el principal mecanismo de termólisis del organismo. Ejemplo: Calor Infrarrojo. Conducción: Es un mecanismo de intercambio de energía térmica entre dos superficies en contacto. La energía térmica pasa de lugares de mayor temperatura a lugares de menor temperatura. Podemos diferenciar entre sólidos (mantas eléctricas, bolsas de agua caliente) y semilíquidos (parafina) Convección: Consiste en la transferencia de calor que tiene lugar en un líquido (agua, sangre, etc.). Ejemplos: baños de vapor y sauna. Conversión: Es la transformación de otras formas de energía en calor. Ejemplo. Los ultrasonidos donde la energía mecánica produce fricción y se transforma en calor. Una vez que aplicamos el calor terapéutico, ¿qué cambios presenta nuestro cuerpo? Aumento de la circulación sanguínea y linfática. Aumenta la flexibilidad del tejido colágeno, por lo cual disminuye la rigidez articular. Alivia el dolor. Disminuye el espasmo muscular y colabora con la reabsorción de infiltrados inflamatorios, edema y exudados. Pero también es importante tener en cuenta algunas observaciones a la hora de aplicar la termoterapia. Estas son algunas de las contraindicaciones que tenemos que tener en cuenta: Es importante tener cuidado en zonas de pérdida o trastornos de la sensibilidad de la piel. Se debe vigilar la aparición de dolor durante la aplicación. Está contraindicado en los tejidos con irrigación inadecuada, tampoco cuando exista tendencia al sangramiento. No aplicar en zonas donde existen procesos malignos, por la posibilidad de diseminación. No aplicar en procesos inflamatorios agudos, ni febriles. No aplicar en pacientes con trastornos cardiovasculares descompensados. No debe aplicarse calor sobre las gónadas, ni sobre el feto en desarrollo. La exposición al calor del abdomen grávido puede ser causa de anomalías funcionales y retraso mental para el futuro bebé. Se debe eliminar todo contacto con objetos metálicos durante el tratamiento, por lo que es adecuado ubicar al paciente sobre silla o camilla de madera. No aplicar en pacientes con implantes metálicos en la zona del tratamiento. No aplicar en pacientes con marcapasos. Departamento Fisioterapia DomusVi Arturo Soria




