El anciano frágil

Publicado el 23 de octubre de 2019

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define la palabra frágil como algo débil que puede romperse con facilidad. En este sentido, podría decirse metafóricamente hablando, que el individuo frágil todavía no se ha roto, sino que tiene riesgo de romperse; en otras palabras, es todavía independiente, pero tiene riesgo de volverse dependiente. Sólo un conocimiento global de la persona de edad avanzada permite un diagnóstico exacto, un tratamiento adaptado, con el menor riesgo posible, y una prevención eficaz. Si el envejecimiento es la consecuencia de los grandes logros sociales y sanitarios en los países envejecidos, se inicia el reto de «dar calidad a la cantidad» de años conseguidos. En los países occidentales de nuestro entorno, se ha presentado un envejecimiento progresivo de su población debido principalmente: 1) a un aumento significativo de la esperanza de vida 2) a una disminución importante de la fecundidad El envejecimiento será fisiológico cuando cumpla parámetros biológicos aceptados para los distintos tramos de edad y mantenga la capacidad de relación con el medio social, y será patológico cuando la incidencia de enfermedad altere dichos parámetros biológicos y dificulte las relaciones sociales. Recuerda  la OMS,  que «la salud del anciano se mide en términos de funcionalidad. Atendiendo a todo esto, podemos clasificar a los ancianos en diferentes grupos: Anciano sano: se trata de una persona de edad avanzada con ausencia de enfermedad objetivable. Su capacidad funcional está bien conservada y es independiente para actividades básicas e instrumentales de la vida diaria y no presenta problemática mental o social derivada de su estado de salud Anciano enfermo: es aquel anciano sano con una enfermedad aguda. Se comportaría de forma parecida a un paciente enfermo adulto. Suelen ser personas que acuden a consulta o ingresan en los hospitales por un proceso único, no suelen presentar otras enfermedades importantes ni problemas mentales ni sociales. Sus problemas de salud pueden ser atendidos y resueltos con normalidad dentro de los servicios tradicionales sanitarios de la especialidad médica que corresponda. Anciano frágil: es aquel anciano que conserva su independencia de manera precaria y que se encuentra en situación de alto riesgo de volverse dependiente. En estos ancianos frágiles la capacidad funcional está aparentemente bien conservada para las actividades básicas de la vida diaria (autocuidado), aunque pueden presentar dificultades en tareas instrumentales más complejas Paciente geriátrico: es aquel paciente de edad avanzada con una o varias enfermedades de base crónicas y evolucionadas, en el que ya existe discapacidad de forma evidente. Estos pacientes son dependientes para las actividades básicas de la vida diaria (autocuidado), precisan ayuda de otros y con frecuencia suelen presentar alteración mental y problemática social. Por último debemos reseñar los aspectos diferenciales de nuestra atención geriátrica respecto a otras especialidades: Realizamos una Valoración integral del anciano. Trabajo en equipo interdisciplinar Esta metodología de trabajo ofrece un tratamiento al paciente anciano que se ajuste a sus necesidades en función de la fase del proceso patológico que presenta. Cada anciano debe recibir la atención «adecuada» en el lugar «adecuado» y todo ello de manera continuada y coordinada.   Dra. Gloria Begonte García. Residencia DomusVi Arturo Soria

Anciano-fragil.-DomusVi-Arturo-Soria.jpg

Más noticias