Decálogo de Buenas Prácticas

Publicado el 16 de junio de 2021

El 15 de Junio se celebra el Día Mundial de toma de conciencia del abuso y el maltrato en la vejez para promover los derechos humanos de las personas mayores y luchar contra la discriminación. Dentro de las funciones de formación, sensibilización y divulgación, el EDEA (Equipo Dinamizador de Ética aplicada) de DomusVi, liderado por Nieves Campos, ha elaborado un decálogo sobre el buen trato a las personas mayores haciéndolo extensible a todos sus profesionales. El trabajo con personas requiere de un compromiso ético que va más allá del quehacer diario, sin duda valores que forman parte del ADN de DomusVi. En la foto aparece una de nuestras auxiliares de la residencia de personas mayores de Sevilla, DomusVi Santa Justa, identificada con este Decálogo y valores que les acompaña en su día. Desde aquí felicitar al equipo de trabajo de DomusVi Santa Justa por su trabajo y vocación. DECÁLOGO SOBRE EL BUEN TRATO Integridad. Toda persona tiene derecho a ser cuidada en el aspecto físico, biológico, psicológico, social y espiritual. Igualdad. Las personas deben ser tratadas con la dignidad que se merecen por el simple hecho de ser personas, sin caer en actitudes de sobreprotección o discriminación por razón de edad, sexo o enfermedad. Identidad. Los usuarios de nuestros servicios deben ser tratados como persona individual. Debemos escuchar sus necesidades reales y proporcionarles lo necesario para que se sientan únicos. Respeto. Como personas adultas que son, hay que respetar su derecho a decidir por sí mismos, sin infantilizarles y sin que nadie decida por ellos. Intimidad y Confidencialidad: A las personas hay facilitarles su intimidad y hacerles ver que pueden confiar plenamente en los profesionales que les rodean. Empatía. Los profesionales debemos ponernos en el lugar de las personas que cuidamos y entender sus necesidades reales, sentimientos y miedos. Información. Las personas tienen derecho a estar informadas de cualquier cosa que les concierna particularmente de todo lo relacionado con su salud, bienestar y entorno familiar y/o afectivo. Escucha y consideración. Hay que tener en cuenta las preferencias de las personas en cuanto a los cuidados que reciben para mejorar la atención al detalle y su calidad de vida. Valoración y refuerzo positivo. Debemos hacer que las personas se sientan queridas, importantes y necesarias, dando mensajes positivos de reconocimiento de logros, trabajo y mantenimiento, potenciando fortalezas y supliendo debilidades. Motivación: los profesionales debemos motivar a las personas que cuidamos para que sigan con sus aficiones, para que aprendan cosas nuevas, para que ayuden en los quehaceres cotidianos dentro de sus posibilidades, para que participen en actividades y, en definitiva para que sigan desarrollando su proceso vital.

buenas-practicas-scaled.jpg

Más noticias