Aprender a respirar
Publicado el 8 de abril de 2021
La infección por coronavirus provoca en su mayor parte problemas en la función respiratoria de manera que el campo de actuación del fisioterapeuta será restablecer esa capacidad. La fisioterapia es demandada por los pacientes que han sido intubados por aplicación de ventilación mecánica y aquellos que sufren acumulación de secreciones y necesitan expulsarlas. Otras enfermedades como EPOC o fibrosis pulmonar también se benefician de esta práctica profesional. Se realiza a través del entrenamiento de la musculatura respiratoria, es decir, la implicada en los movimientos de inspiración y espiración. Cuando el paciente supera la etapa de cuidados intensivos debe iniciarse en la actividad de baja intensidad, en posición de tumbado en un principio. Pasará a posición de sentado y de pie en progresión si lo consigue realizar sin padecer tos o disnea. Se trata de ejercicios de movilización de miembros inferiores, superiores, tronco y será primordial trabajar la musculatura respiratoria del tórax. Los músculos inspiratorios son: Intercostales externos. Intercostales íntimos. Escalenos anterior, medio y posterior. Los músculos espiratorios: Transverso abdominal. Recto del abdomen. Oblicuos interno y externo. Triangular del esternón. Musculatura accesoria (menor implicación respiratoria): Pectorales: Inspiración. Esternocleidomastoideo: Inspiración. El diafragma participa tanto en la inspiración como en la espiración. De manera que se realizan ejercicios que tienen como objetivo entrenar: Respiración diafragmática Respiración torácica superior Respiración torácica inferior Ejercicios motrices para potenciar la fuerza muscular de miembros superiores e inferiores. Coordinan inspiración-vencer gravedad y espiración-retorno a favor de la gravedad. Drenaje bronquial para facilitar la expulsión de secreciones.
)
)
)
)
)
)