DomusVi Arturo Soria: La Terapia Ocupacional en el Daño Cerebral Adquirido.

Publicado el 12 de mayo de 2019

En el post de hoy abordaremos la intervención del ICTUS desde la Terapia Ocupacional, con el objetivo de facilitar herramientas que potencien la mayor autonomía posible del paciente. El entrenamiento en actividades de la vida diaria, así como la adaptación del entorno, juegan un papel muy importante en el proceso de rehabilitación del ictus. Desde el departamento de Terapia Ocupacional reentrenamos aquellas actividades cotidianas que se ven afectadas tras el daño cerebral con el fin de recuperar independencia y favorecer la mayor calidad de vida de nuestros pacientes. Os dejamos algunas pautas y recomendaciones: Alimentación: Durante la alimentación, el miembro superior pléjico (con ausencia total de movilidad o con movilidad no útil para la actividad) debe colocarse sobre la mesa para conseguir un mejor control postural, controlar las reacciones patológicas asociadas y proporcionar un estímulo visual.   Vestido: Es preciso modificar las pautas de ejecución de esta actividad, enseñando al paciente a vestirse y desvestirse con una secuencia de movimientos diferente a la que tenía. Si la lesión motriz se acompaña de una alteración sensitiva, sensorial o perceptiva, conviene realizar la intervención delante de un espejo.   Higiene: Las actividades en el lavabo es preferible realizarlas en sedestación y frente al espejo para reforzar estímulos, controlando la postura. En la bañera conviene utilizar asiento y barras de apoyo. Si sufre analgesia habrá que enseñarle a controlar previamente la temperatura del agua (en el hemicuerpo sano) para evitar quemaduras.   Porque una vida salvada merece ser vivida, hagamos que merezca la pena.

AVD-Terapia-Ocupacional-principal.jpg

Más noticias