SENTIMIENTOS Y EMOCIONES DEL CUIDADOR.
Publicado el 18 de octubre de 2019
SENTIMIENTOS Y EMOCIONES DEL CUIDADOR. Desde el Departamento de Psicología, DomusVi Villa Sacramento queremos reflexionar sobre los diversos sentimientos que acompañan al cuidador de una persona dependiente, el porqué de los mismos y diversas formas de afrontarlos. Sentimiento de soledad y aislamiento Estos sentimientos pueden aparecer por pérdida de contactos sociales debido a: El tiempo que dedicamos a proporcionar los cuidados. Las preocupaciones y el cansancio que conlleva cuidar que restan ganas de salir de casa y participar en actividades sociales o de ocio. No querer ser una preocupación ni una molestia para nuestros amigos y familiares contándoles una vez más nuestros problemas. No disfrutar de las relaciones con amigos ni del tiempo que pasamos con ellos pues nuestro pensamiento esta con la persona que cuidamos. No sentir que los demás puedan comprender nuestra realidad de cada día y las dificultades de cuidar. Formas de afrontarlo Aprenda a poner límites al cuidado y permítase compartir tiempo con los amigos y personas con las que nos sentimos apoyadas. Defina prioridades y actúe de acuerdo a ellas, busque la ayuda de otras personas, (profesionales, familiares, otros cuidadores). Permítase un momento para usted sin necesidad de sentirse culpable. Sentimiento de tristeza Es un sentimiento muy común entre los cuidadores, siendo uno de los mayores enemigos de éstos. Es un modo de reaccionar ante una situación que genera tensión emocional. Supone un gasto de energía enorme, nos deja sin fuerza y capacidad para cuidar a la persona que cuidamos y a nosotros mismos. Es una situación que impide disfrutar el logro de un cuidado exitoso Es un sentimiento lógico y difícil de abordar. Formas de afrontarlo Lo mejor contra la tristeza es intentar realizar todo aquello que la tristeza nos impide Ser tolerante con uno mismo. Entender que es un sentimiento normal y no caer en la autocrítica ni exigirnos en demasía. Potenciar el sentido del humor. Realizar actividades gratificantes. Buscar el lado positivo de las cosas. Buscar relaciones sociales y considerarlas importantes en esta etapa. Realizar ejercicios físicos. Sentimiento de culpa Aparece Por tener que tomar decisiones difíciles respecto a la salud y los cuidados de la persona atendida, por no canalizar hechos del pasado, por tener metas demasiado altas y excesivos “deberías”, por tener sentimientos negativos, por tener que afrontar una posible institucionalización o por dedicarse tiempo a sí mismo, pensando que lo restas del tiempo dedicado a cuidar, desear en algún momento que el familiar fallezca (para que deje de sufrir o para “liberarse” de una situación de crisis) , descuidar otras responsabilidades familiares, etc. Formas de afrontarlo Identificar los sentimientos de culpa Analizar sus causas. Expresarlos. Aceptarlos. Saber perdonarse, reconocer los propios límites como cuidadores y plantearnos metas posibles. Sentimiento de miedo Surge debido: A no estar a la altura de poder proporcionar los cuidados necesarios. A no poder cuidar debido al propio cansancio. A la evolución de la enfermedad y/o la incapacidad. A que la persona cuidada empeore. A la muerte. Formas de afrontarlo. “El miedo se debilita al compartirlo”. Así que pide ayuda y comparte tus miedos con gente de confianza, como manera de liberación. Sentimiento de enfado e ira Por sobrecarga de cuidados. Sensación de sentirse atrapado a la situación de cuidar. Percibir que los demás no nos apoyan como debieran. Sensación de vergüenza ante determinados comportamientos de la persona que cuidada. Sentimiento de autocompasión La autocompasión consiste en sentir pena o lástima por uno mismo, aunque puede aparecer disfrazado de pena o compasión por la situación de otros y/o por la muerte o pérdida de un ser querido. Es la sensación de sentirnos débiles e incapaces para conseguir los objetivos. Percibir la realidad “deformada”. Es sentirse sin capacidad para controlar las necesidades del cuidado y que el control está fuera de nuestro alcance. Como afrontar la autocomplacencia Reconociendo que los problemas que surgen al proporcionar los cuidados son normales e inevitables. Que todos los cuidadores tenemos problemas en mayor o menor medida ante determinadas situaciones. Aceptando que el control de los problemas no está fuera de nosotros mismos, que siempre podremos solucionarlos o al menos mejorarlos. Hay que hacer hincapié que el sentir estas emociones, es completamente lícito y normal dado que cuidar significar luchar por alguien que queremos, donde a veces, uno mismo pasa a un segundo plano, y muchas veces se cambia el YO por el TU. Sin embargo, en este proceso, no debemos olvidarnos que tan importante es cuidar como que el cuidador solicite ayuda y se cuide asimismo. Por todo ello, el Equipo Interdisciplinar de DomusVi Villa Sacramento, prioriza no solo el cuidado de los usuarios sino que favorecer el bienestar de los cuidadores, para que revierta de este modo, en la salud de las personas dependientes que cuidamos. Rakel Romero Neupsicóloga DomusVi Villa Sacramento
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