¡Lo que no se usa, se pierde!
Publicado el 18 de octubre de 2019
Cuando hablamos de memoria, hablamos de una función de nuestro cerebro que nos permite codificar y almacenar toda aquella información que adquirimos a través de la experiencia/aprendizaje y que vamos a poder recuperar en un momento dado cuando necesitemos. Pero, a medida que envejecemos, nuestro cerebro sufre cambios que en ocasiones inciden directamente sobre nuestra memoria. Es muy común que las personas mayores empiecen a tener fallos de memoria que en muchos casos, si bien pueden resultar frustrantes, no son motivo de preocupación. La pérdida de memoria se evidencia de distintas maneras en cada persona si bien hay que diferenciar los fallos de la memoria normales en personas mayores (causadas por envejecimiento normal) o del deterioro asociado a los cuadros de demencia (envejecimiento patológico). Afortunadamente, podemos decir que nuestro cerebro al igual que cualquier otro músculo de nuestro cuerpo aplica el lema: “¡Lo que no se usa, se pierde!”. Se traduce en que “La plasticidad cerebral, o neuroplasticidad, se mantiene constante a lo largo de toda la vida; pero siempre que el cerebro se ejercite” . Por todo ello, en DomusVi Elda, realizamos ejercicios de memoria todos los días: repasamos el calendario, realizamos ejercicios de lenguaje y, porque no, nos divertimos jugando. Hoy os vamos a mostrar lo bien que lo pasamos echando una partida al memori táctil, que acabamos de estrenar.
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