Ver todos los artículos

07/07/2015



Publicado el 07 julio, 2015 - 13:29h

Siguiendo nuestro viaje por parte de la geografía española, hoy nos toca parar en Pamplona, ciudad que estos días celebra la festividad en honor a San Fermín. En este viaje, hemos contactado con una usuaria muy querida por nosotros, ya que acostumbra a llamarnos cada año para invitarnos a pasar las fiestas en su ciudad, animándonos a acudir al chupinazo, sin dejar de asistir a los encierros.

Este año no vamos a dejar pasar la oportunidad, y aunque físicamente no vamos a poder estar con ella, le hemos pedido que nos haga vivir su fiesta a través de sus recuerdos, y de este modo, no disfrutar solos del viaje, sino compartirlo con todos nuestros lectores y seguidores.

Dña. Carmen Iráizoz Morales lleva casi una década disfrutando de nuestra compañía, prácticamente es de la familia, y por este motivo, hoy aceptamos su invitación a participar en su fiesta grande, y le hemos pedido que nos cuente cómo vive una Navarra San Fermín, y por supuesto, cómo come una Navarra en estos días, las carreras delante y detrás de los astados despiertan el más feroz de los apetitos.

Nos cuenta que los orígenes de la fiesta se sitúan en el medievo en el marco de una feria comercial y una fiesta secular que a comienzos del siglo XIII se celebraba tras la noche de San Juan. Paralelamente a estas ferias, comenzaron los festejos y las corridas de toros. Así hasta finales del XVI donde los San Fermines comenzaron a tomar forma. A partir de 1324 surgió otra feria, esta vez celebrada a finales de verano, sobre el 10 de octubre, y ambas acabaron unificándose para aprovechar el mejor clima, comenzando el día séptimo del séptimo mes: el 7 de julio.

El origen del encierro viene precisamente del trayecto por el que los pastores llevaban a los toros de lidia desde las dehesas de La Ribera de Navarra hasta la plaza mayor. A finales del siglo XIX, se instauró la costumbre de correr delante de ellos.

Nos cuenta Dña. Carmen lo mucho que ha cambiado la fiesta en los últimos años tradicionalmente se bebía vino, y hoy en día ha sido desplazado por el cava,  y entre los más jóvenes triunfan el calimocho y la cerveza, bebidas más económicas y populares. La docena de tabernas de hace 50 años ha quedado ampliamente sobrepasada con unos mil establecimientos que paradójicamente hacen su agosto en el mes de julio. Todo tiene que hacerse a lo grande en una ciudad en que la población se ha multiplicado por diez y que recibe tal flujo de visitantes.

Dña. Carmen en estos días pasa mucho tiempo en la calle, para poder disfrutar del ambiente y el gentío que esta fiesta atrae, pero nos aclara algo importante, para comer a casa, reunión familiar y como plato principal un “Ajoarriero”, Dña. Carmen tiene por costumbre presentar este plato típico como lo hacían sus antepasados, en cazuela de barro, con una base de bacalao desmigado además de una combinación de ingredientes que potencian su sabor y dan colorido al plato: tomate, ajo, cebolla, pimiento rojo y verde, patata y guindilla. Hay que destacar, que estos días de fiesta, su casa es un trasiego, hijos, nietos, sobrinos…nos comenta con una gran sonrisa que lo importante en la vida es estar bien acompañado.

   Anecdóticamente nos dice Dña. Carmen, que el “ajoarriero” tiene su origen en la  actividad de los arrieros, personas que antiguamente transportaban bienes y enseres con animales de carga y arrastre (como los bueyes) a diferentes lugares, y que en su camino fueron incorporando a sus ‘alforjas’ distintos alimentos.

Ella, desinteresadamente, nos deja este trocito de su legado, para que podamos disfrutar, aún en la distancia, de los sabores de la tierra Navarra, y nos anima a elaborar esta receta, que como nos dice, hará que el próximo año tengamos ganas de visitarla y probar el suyo acompañado de un buen vino.

Dña. Carmen utiliza para elaborar esta receta, 1kg de bacalao, 2 cebollas, 4 pimientos verdes , 4 pimientos del piquillo asados , 4 pimientos choriceros , 4 dientes de ajo , 2 guindillas, 4 dl de salsa de tomate  y Aceite de oliva. Desala el bacalao, lo desmiga minuciosamente y con una paciencia digna de admirar, cuando ya tiene todo el bacalao desmigado lo reserva.

En una cazuela, rehoga en un poco de aceite, el ajo, la cebolla y el pimiento verde, todo cortado en tiras finas, y salar ligeramente. Cuando tome color, añadir la guindilla, la pulpa de choricero y la salsa de tomate. Dejar unos minutos a fuego lento y agregar el pimiento del piquillo picado y el bacalao desalado y desmenuzado.  Ella lo dejar cocer de 5 a 7 minutos, si se deja más se pasa y no tiene el mismo sabor, nos apunta, y para servir en la cazuela de barro.

"Ajoarriero" elaborado por Dña. Carmen Iráizoz
“Ajoarriero” elaborado por Dña. Carmen Iráizoz

Si queréis disfrutar de este “Ajoarriero”, no dejéis de visitar Pamplona en San Fermín, este plato típico es elaborado en multitud de tabernas de la zona, y ahora podréis  visitarlas y sentíos seguros llevando siempre a vuestro lado nuestro dispositivo de Teleasistencia Móvil Te Acompaña, además, con el buen tiempo apetece estar en la calle, y ¿quién no quiere estar seguro?, puede ser un bonito regalo 🙂

Podéis visitar la página de turismo del Ayuntamiento de Pamplona, en la que podréis obtener información de todo lo referente a San Fermín y a Pamplona en general (http://www.turismodepamplona.es/)

Gracias a Dña. Carmen, ya que sin ella, este viaje a través de los sentidos no habría sido posible 🙂

Comentarios: 0

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Ver todos los artículos