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2 DE FEBRERO DE 2018



Publicado el 09 febrero, 2018 - 14:14h

El pasado día 2 comenzamos con una de las terapias más esperada por nuestros residentes y usuarios. Comenzamos con la ¡Terapia asistida por perros!

Esta actividad es posible gracias a la Asociación “Masmotiva”. Una de sus profesionales es María que está especializada en “Programas de Intervención Asistida por Animales”, un postgrado de la Universidad de Oviedo, donde adquirió los conocimientos necesarios para realizar dichas intervenciones, con formación específica de los diferentes colectivos con los que se va a trabajar: personas con discapacidad, personas mayores, personas con Alzheimer, personas con Daño Cerebral, alumnos con Necesidades Educativas Especiales, etc.

Ella no podría trabajar sin su compañero más fiel, Tizón. Él, es un perro de apoyo preparado específicamente para realizar esta labor. Está entrenado por la Escuela de Formación del perro de apoyo “EFORP“, desde los 2 meses y medio ha estado formándose en contextos reales y con los colectivos a los que se dirigen las intervenciones. Es un macho, de raza labrador retriever, de manto negro y magnífico carácter. Fecha de nacimiento: 24 de Enero de 2015.
Con esta terapia se persigue mantener y/o mejorar las capacidades cognitivas, físicas, emocionales y sociales de nuestros mayores a través de un estímulo diferente, motivador, dinamizador… como es el PERRO DE APOYO.
Esta actividad se ha realizado conjuntamente entre la asociación “Masmotiva”, la terapueta ocupacional de nuestro centro y el departamento de dirección.

La terapeuta ocupacional ha sido la encargada de realizar los grupos para las diferentes sesiones, estos grupos están divididos según las capacidades de los residentes y/o usuarios.
Durante la terapia nuestros residentes pudieron recordar momentos vividos con sus perros. Nos mostraron el amor que se siente hacia un animal y lo unidos que estaban a sus mascotas. También pudieron dar de comer a Tizón, fomentando así la relación con el perro, la funcionalidad en miembros superiores y fomentando su autoestima. Otra de las actividades que tuvieron lugar durante la terapia fue realizar el aseo/higiene del perro. Nuestros residentes y/o usuarios tuvieron que lavar y peinarlo. Una de nuestras residentes, pudo pasear a Tizón hasta su silla del comedor, fomentando la marcha activa de nuestra residente y su autoestima. Nuestros mayores disfrutaron de la compañía de Tizón, prueba de ello son las fotografías que se pudieron realizar.

Si tú también quieres que tu familiar participe en estos talleres, solo tienes que pedir información a la Terapeuta Ocupacional de nuestro centro.

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