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19/10/2018



Publicado el 19 octubre, 2018 - 10:30h

 

FRACTURA DE CADERA Y REHABILITACIÓN

Con la edad aumenta la probabilidad de sufrir una caída, como consecuencia de la osteoporosis, fragilidad o deterioro funcional. Frecuentemente, la consecuencia de dicha caída es la fractura de cadera. Las fracturas y su evolución son diferentes en cada persona. Habrá que tener en cuenta el tipo de fractura, su pronóstico, situación basal, etc. Una fractura de cadera conlleva en la mayoría de los casos un cambio importante en las funciones desempeñadas por la persona, provocando impotencia funcional.

Tras la cirugía de cadera, el trabajo rehabilitador comienza inmediatamente. De este modo se busca evitar las secuelas que pueden producirse por el inmovilismo en cama (úlceras por presión, rigidez, aparición de coágulos).

A las 24 horas se puede comenzar la carga temprana (excepto si está contraindicado por el traumatólogo). Con la ayuda de un andador o unas muletas se realizarán pequeños pasos. Este ejercicio se irá incrementando hasta que el paciente tolere la marcha.

Se comenzará también con ejercicios en descarga de miembro inferior afecto (flexión de tobillo, rodilla y cadera) y movilizaciones en los planos de movimiento de la cadera. Esto mejora la movilidad articular y el tono muscular, además de disminuir la inflamación y el dolor. Se tonifica la musculatura del miembro inferior afecto, con ejercicios de resistencia. Se trabaja la propiocepción para poder realizar una buena reeducación de la marcha y el equilibrio.

El resto del trabajo se centra en la reeducación de la marcha, trabajando la musculatura estabilizadora de la cadera y aumentando el trabajo de marcha, hasta que el paciente se encuentre estable.

Se debe seguir una serie de recomendaciones durante al menos las 6 primeras semanas:

– No flexionar la cadera más de 90º, es decir que la rodilla no se encuentre más alta que la cadera, en la taza del baño deberá utilizar alzador.

– Evitar cruzar las piernas

– No realizar rotaciones de cadera, cuidado con los giros bruscos

– Al levantarse de la cama o de una silla, estirará primero la pierna operada y nos ayudaremos con los brazos y pierna sana.

– Dormir boca arriba.

El tiempo de recuperación tras una operación de prótesis de cadera variará en función de las características de cada paciente: su edad, la calidad del hueso, las patologías preexistentes, la técnica quirúrgica utilizada y el tipo de prótesis que se ha implantado. Hay que tener en cuenta que por lo general la intervención quirúrgica se realiza mediante técnicas mínimamente invasivas, por lo que suele ser rápida.

En términos generales se debe empezar a caminar el mismo día o al día siguiente de la intervención y antes de recibir el alta hospitalaria (4-5 días) deben cumplirse ciertas condiciones:

  • No tener dolor.
  • Ser capaz de levantarse de la cama, pasar a la silla de ruedas y caminar con muletas.
  • Que no haya infección.
  • Y que los controles radiológicos sean normales.

La recuperación total tras la correspondiente rehabilitación puede producirse en el plazo de uno o dos meses, según los casos.

Elisabet Cruz

Fisioterapeuta

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