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11 de Abril 2018



Publicado el 11 abril, 2018 - 17:30h

  Seguramente muchos de nosotros hemos escuchado en alguna ocasión algun dicho popular a la hora de referirse a la vejez o las personas mayores tales como; «Son como niños» o «De viejo dos veces niño». Lo hemos escuchado a nuestros familiares, en nuestro ámbito laboral y también a amigos. No nos ponemos a pensar cuando hacemos este tipo de comentarios como se siente esa persona mayor, porque indudablemente ese tipo de comentarios hace que se tenga una imagen de la vejez como una etapa negativa. Y nada más lejos de la realidad.

  Un niño todavía no está desarrollado a nivel físico ni a nivel cognitivo una persona mayor si, un niño va adquiriendo experiencias poco a poco según va creciendo, a una persona mayor lo que le sobra es experiencia ( han tenido hijos o no, han ganado experiencia laboral, han sufrido pérdidas de seres queridos, han sufrido achaques en su salud….),cosas que por lo general un niño todavía no ha vivido. No podemos valorar la vejez como una etapa de nuestra vida en que somos frágiles (como cuando éramos niños), somos incapaces de decicir (como cuando éramos pequeños que tomaban las decisiones nuestros padres), o como que no tenemos gusto o voluntad propia (como cuando somos pequeños que no sabemos muy bien si nos gusta esta comida o la otra si mi color preferido es el azul o el verde y con 5 años quiero ser enfermera pero al llegar a los 15 quiero ser actriz).

  Cuando llegamos a la vejez todos estos procesos,esas etapas, ya las hemos pasado por eso tratar a un adulto como un niño es de cierta forma volverlo frágil, débil….cuando en muchas ocasiones la vejez es una etapa donde estás más fuerte que nunca, donde más disfrutas de la vida, conoces a nueva en gente en el centro en el que estás y sigues recorriendo etapas porque sabes que todavía queda mucho camino y si no es mucho (eso no lo sabemos nadie), el que sea…PERO CON FUERZA, CON ÁNIMO, CON NUESTROS GUSTOS, CON NUESTRA EXPERIENCIA, CON NUESTROS VALORES Y TOMANDO NUESTRAS PROPIAS DECISIONES….y nosotros como trabajadores valorando toda vuestra sabiduría y experiencia para aprender de ellos..

  Es cierto que muchas veces por enfermedades que ocurren a estas edades necesitan más ayuda, más comprensión, más paciencia porque no pueden hacer cosas que antes si hacían. Debemos de entender que eso también es difícil de asimilar para la persona mayor que como he mencionado antes ha pasado tantas etapas…, y ahora se encuentra otra vez anclado en una etapa que ya ha pasado. Pero eso no significa que tengamos que infantilizar a las personas mayores. ¿ Porque muchas veces a la hora de dirigirnos a ellos utilizamos un dicurso simple, le hablamos más bajo, utilizamos diminutivos o un exceso de palabras cariñosas, le ofrecemos continuas muestras de afecto?….Todo esto que hemos mencionado ha de llegar con el tiempo, conociendo a cada persona y no forzando la situación porque la vejez no deja de ser una etapa y como reitero de nuevo tienen sus gustos (no a todo el mundo le gustan los besos ni el exceso de cariño) tienen valores, voluntades, deseos, formación y sobre todo EXPERENCIAPUES HAGAMOS DE ESTA EXPERIENCIA ALGO DE LO QUE PODEMOS APRENDER CADA DÍA Y RECORDEMOS «TRATAR A NUESTROS MAYORES COMO NOS GUSTARÍA QUE NOS TRATASEN A NOSOTROS», y poco a poco ir eliminando esos mitos que generan una visión negativa de la vejez.Recordemos:

                                                             LOS MAYORES NO SON NIÑOS

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