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22 de Marzo de 2018



Publicado el 22 marzo, 2018 - 19:35h

Día a día en nuestra rutina diaria nos enfrentamos a diversas patologías en los respectivos centros de trabajo. Con frecuencia abordamos tratamientos fisioterápicos para residentes que padecen secuelas tras haber sufrido ACV. Entre otras muchas imposibilitan la funcionalidad, nos encontramos con “el pie equino”.

Para contrarrestarlo, en nuestro centro, ante la incapacidad o tardía contracción muscular de la cadena extensora posterior del miembro inferior, hacemos uso de un “Drop Foot”; un mecanismo que evita que ante la flacidez muscular se evidencie una flexión plantar por la ausencia control muscular.

Aquí os dejamos algunas imágenes.

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