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04/09/2018



Trastornos de conducta
Publicado el 04 septiembre, 2018 - 17:27h

Los trastornos de conducta son un concepto muy amplio que incluye diversas alteraciones y modos de comportamiento que afectan a la manera que los pacientes tienen de relacionarse consigo mismo y con los demás y que tienden a ser persistentes. Podríamos definirlos como “aquellas manifestaciones externas del deterioro fisiológico, psicológico y cognitivo subyacente que independientemente de su etiología pueden ser causa de estrés en los cuidadores del paciente”.

Los problemas conductuales asociados a la demencia incluyen, entre otros: agitación y agresividad, vagabundeo, alteraciones de sueño, gritos, reacciones catastróficas, preguntas y actos repetidos, búsqueda de cosas, conducta sexual inapropiada, delirios, alucinaciones, alteraciones de la alimentación, etc.

Cabe destacar que no todos los síntomas se presentan en todos los pacientes, ni en la misma medida, ni en la misma etapa de la enfermedad.

En nuestro trabajo diario, cuando alguien nos pregunta por qué determinada persona se comporta así, de una manera que no podemos entender, solemos encontrarnos con esta respuesta: “porque tiene demencia”. Pero si esto fuera cierto, la mayoría de las personas con demencia actuaría de la misma manera problemática. Y quienes trabajamos en este ámbito observamos que las personas con demencia son diferentes una de otras. Aparte de la discapacidad cognitiva, lo que nos impresiona sobre todo es su singularidad, no su similitud.

Por todo esto, nos parece muy acertada la siguiente afirmación del psicólogo Carl Rogers: “La mejor forma de entender el comportamiento de una persona es descubrir cuál es su marco interno de referencia”. Una persona con demencia se comportará de una forma que es apropiada para ella teniendo en cuenta la interpretación que da a lo que sucede a su alrededor y a lo que le sucede a ella. Este es el mundo en el que necesitamos entrar.

En nuestra experiencia, el comportamiento de las personas se puede comprender analizando la historia de su vida; esto significa que su comportamiento suele tener un significado que es coherente con su personalidad. Muchas veces, esos cambios de actitud y comportamiento no son signos de enfermedad sino resultado de la lucha por sobrevivir en un mundo que nosotros apenas podemos comprender. Pero para eso hace falta ver más allá de lo que hace una persona y entrar en su mundo subjetivo de razones y sentimientos. Por eso, en nuestro centro DomusVi Sierra de las Nieves,  sabemos que en el cuidado de las personas con demencia no se pueden tener métodos de trabajo inflexibles, porque las historias, las costumbres y los terrores de los pacientes son demasiado complejos. Para poder ayudarlos, son necesario unos cuidados centrados en la persona y prestados con delicadeza y sensibilidad.

 

Mónica Vesprini – Psicóloga

 

 

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