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11/06/2018



Publicado el 11 junio, 2018 - 09:16h

La música es una herramienta empleada como terapia no farmacológica para las personas con daño cerebral y demencia ya que a través de ella se consigue la estimulación cognitiva de los residentes, contribuyendo además, a mejorar el estado de ánimo y la capacidad de comunicación.

La música estimula diferentes funciones cognitivas. Favorece la atención, la memoria autobiográfica y mejora las capacidades del lenguaje, como la fluencia y el acceso al contenido informativo, siendo muy recomendable para los pacientes con afasia o con dificultades en la comunicación.

Una melodía conocida o una canción familiar actúan como una medicina para el estado de ánimo ya que tienen la capacidad de evocar sentimientos y recuerdos con una importante carga emocional. Cuando la música es relajante, reduce la ansiedad y los problemas de conducta consecuencia del daño cerebral.

Escuchar música es una gimnasia para el cerebro. Al hemisferio derecho lo pone en movimiento a través de la prosodia, el canto, la armonía y la detección del timbre. El hemisferio izquierdo, más analítico, entra en acción a través de aspectos temporales como el ritmo. Cuando la música se acompaña de movimiento a través del baile, a la estimulación cognitiva se suman los beneficios de la actividad física.

En DomusVi Villa Sacramento  que disponemos de una Unidad especializada en la atención a Alzheimer y otras demencias no debemos escatimar en el uso de estrategias que, como la música, son sencillas y eficaces para mejorar el funcionamiento de nuestros residentes.

 

Rakel Romero

Departamento de Psicología DomusVi Villa Sacramento

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