Ver todos los artículos

30 de agosto de 2018



Publicado el 30 agosto, 2018 - 11:55h

La importancia de la estimulación cognitiva

 La persona adulta mayor sufre un envejecimiento cognitivo que requiere de la estimulación de las funciones cognitivas para prevenir su deterioro.

A lo largo del ciclo vital, las funciones cognitivas experimentan una serie de cambios. Estos cambios pueden traducirse con la presencia de déficits cognitivos o pérdida de memoria, que interfieren en la realización de actividades complejas (Puig, 2001). La Estimulación Cognitiva se define como un proceso en el cual se intenta mejorar la calidad de vida de las personas a las cuales se les aplica procesos de estimulación de sus funciones cognitivas: atención, memoria, comprensión, orientación temporal y/o espacial.

Es necesario realizar intervenciones que aseguren una adecuada adaptación del adulto mayor a los cambios ambientales, suministrándole mecanismos para que adquieran estrategias compensatorias y les ayude a mantener su competencia social.

Envejecimiento cognitivo

 Las funciones cognitivas son todas las actividades mentales que realiza el ser humano al relacionarse con el ambiente que le rodea.

Desde esta perspectiva, representa la esencia de la adaptación personal del individuo y de todo el proceso social debido a la capacidad que tiene el ser humano de desarrollar estrategias, planificar el futuro y evaluar sus consecuencias.

Actualmente se intenta descifrar qué procesos cognitivos se ven afectados y por qué se producen estos cambios a lo largo de la última etapa de la vida, la psicología del envejecimiento y del desarrollo pueden ofrecer una descripción completa de los efectos de la edad sobre la cognición humana.

¿Por qué se requiere de estimulación cognitiva?

El ser humano es un ser integral que requiere de la estimulación necesaria para aumentar sus potencialidades y así disminuir las deficiencias que presente. Así, los adultos mayores requieren de estimulación, la cual les permita aumentar sus potencialidades y no permitir el avance de déficits (cognitivos, físicos u otros).

Menciona Pascual y et.(1998) que existen una serie de factores de riesgo que favorecen el deterioro cognitivo, el principal de ellos es la edad.

El envejecimiento es un proceso de deterioro generalizado del individuo en el que por diferentes procesos los tejidos van degenerándose, “…hay una limitación de la renovación celular y una ralentización de la mayor parte de los procesos” (Arriola e Inza, 1999:84). Sin embargo, dicha degeneración no se debe solamente al proceso de envejecimiento centrado en lo biológico, también entran en juego otros factores, tales como el ambiental, social y familiar.

La primera línea de combate del deterioro cognitivo, se realiza sobre el anciano mentalmente sano. Es la línea preventiva y el arma de elección (en la Residencia), el programa de mantenimiento cognitivo. Cuando y tras utilizar las adecuadas herramientas de medición se constata la existencia de patología (Mini-Mental entre 15 y 25 puntos) es el momento de plantear la inclusión del anciano en el programa de rehabilitación cognitiva (Arriola e Inza, 1999:131).

Aniria Cabello

Animadora Sociocultural

Comentarios: 0

Responder


Ver todos los artículos