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21/05/2018



Publicado el 21 mayo, 2018 - 17:22h

En la actualidad, la evidencia científica ha demostrado que durante el envejecimiento los componentes de la dieta influyen de forma significativa en las funciones cognitivas e intelectuales, y pueden prevenir o retrasar el deterioro cognitivo asociado a la edad o a cualquier tipo de demencia.

Por tanto, se puede decir que el rendimiento intelectual y físico, depende en gran medida de nuestra alimentación; y que es aconsejable seguir una alimentación neurosaludable, basada en una serie de hábitos alimentarios, introduciendo alimentos con nutrientes específicos, con el objetivo de proporcionar a nuestro cerebro el nivel de energía apropiado, introduciendo alimentos que permitan el correcto funcionamiento de los distintos neurotransmisores.

Por ejemplo, la acetilcolina es un neurotransmisor implicado en el funcionamiento de la memoria, mientras que la serotonina está implicada en la sensación de bienestar y en el equilibrio emocional. Así, una dieta neurosaludable sería aquella que proporciona los nutrientes necesarios para “fabricar” los neurotransmisores y favoreciendo el funcionamiento cerebral y retrasando su envejecimiento.

En conclusión, la aparición más o menos temprana de enfermedades neurodegenerativas, así como su intensidad y grado de desarrollo, dependen de varios factores, entre ellos el estado nutricional. También influyen en el desarrollo y prevención de trastornos relacionados con la alimentación como la diabetes, la hipercolesterolemia, la hipertensión, etc.

En DomusVi Remedios nos tomamos muy enserio la alimentación de nuestros residentes, por lo que cada persona tiene una dieta adaptada a sus necesidades, realizada por un grupo especializado de nutricionistas y elaborada con mucho cariño por nuestro equipo de cocina, para que la salud de nuestros mayores sea siempre la más adecuada.

 

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