Ver todos los artículos

17/11/2017



Publicado el 17 noviembre, 2017 - 14:51h

………………

 

Estas bonitas palabras van dirigidas para vosotras y vosotros, ¡¡ familiares!!

INCONDICIONALES

Andan por aquí. Si hacemos memoria, seguro conocemos a alguno. Más que eso, podemos hacer una lista bien larga.

Puede que otros, nos hayan  pasado desapercibidos .A veces, no es fácil reconocerlos.

Hacen poco ruido y hace falta mirar, y mirar para verlos.

Tienen muchas apariencias y muchos “vestidos”.

Los he visto disfrazados de hija que viene todas las tardes, a dejar que su madre se agarre de su brazo, y “circule“ con ella, una y otra vez, el mismo camino, en el jardín, como si se tratara de una pista de atletismo infinita, que no tiene línea de meta.

Reconocí a uno, en el hombre silencioso que solo habla por y para su esposa, que no la abandona nunca, empujando su silla, colocándola siempre a su lado. Le veo rozándole la mejilla cada día, resumiendo en esa leve caricia, el amor de toda una vida.

Incluso he visto el camuflaje en equipo y organizado de manera sistemática. En los hermanos que se reparten los tiempos, como en las garitas de los cuarteles, para que su madre no pase un día sin sol, sin cielo y sin las sonrisas, de los que para ella, aun son sus niños pequeños.

Y he conocido a varias heroínas, con armadura brillante, y blandiendo la  espada, para proteger a su caballero andante, que se ha quedado sin caballo, sin yelmo , sin sonrisas y  hasta sin palabras. Me costo incluirlas en mi lista de incondicionales, porque son las que mejor se disfrazan.

Cada día, cuando  me tropiezo con alguno de ellos, veo como escudriñan la mirada de su compañero de aventuras, de su madre, de su esposa, en busca de algún pequeño destello de otros tiempos, de otros momentos. Saben que aun están ahí dentro y que no se fueron.

Me hacen sentir muchas cosas, esas miradas.

Sobre todo, admiración profunda por ellos, por esa incondicionalidad que solo puede ser fruto de una vida compartida muy hermosa y feliz.

Y siento envidia del incondicional, por su constancia, por su valentía y por su forma de amar.  Y envidio al que disfruta de ese amor y esa incondicionalidad, porque esa parte de el que no conozco debe de ser genial y la responsable de que tenga uno o varios incondicionales cerca.

Por vosotros, porque me gustaría serlo y merecerlo.

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios: 0

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Ver todos los artículos