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04 de junio del 2018



Publicado el 04 junio, 2018 - 22:48h

La coordinación ojo-mano, también denominada como coordinación óculo-motora, óculo manual, se puede definir como la habilidad que nos permite realizar actividades en las que utilizamos simultáneamente los ojos y las manos. Actividades en las que integramos simultáneamente la información que nos facilitan nuestros ojos (percepción visual del espacio) para guiar el movimiento de nuestras manos.

Utilizamos los ojos para dirigir la atención y ayudar a saber a nuestro cerebro dónde se sitúa nuestro cuerpo en el espacio. Empleamos las manos para ejecutar una tarea determinada de manera simultánea y coordinada, en base a la información visual.

La coordinación óculo-motora es una habilidad cognitiva compleja, ya que debe guiar los movimientos de nuestra mano de acuerdo a los estímulos visuales y de retroalimentación. El desarrollo de la coordinación óculo-manual es especialmente importante para el desarrollo normal del niño y para el aprendizaje escolar, aunque sigue siendo importante para nuestro día a día cuando somos adultos.

Casi todas las actividades de nuestra vida diaria requieren de la coordinación óculo-motora, por eso es importante estimularla y mejorarla. Generalmente, la información que solemos emplear para corregir nuestros movimientos y nuestras conductas es la información visual, de ahí la importancia de esta habilidad.

El Equipo de Fisioterapeutas de DomusVi Arturo Soria realiza diariamente ejercicios encaminados a trabajar la coordinación oculo-motora, utilizando para ello material como pelotas, aros, picas, theraband,…y material variado del que disponen en el gimnasio.

Algunos de los ejercicios que se practican en el gimnasio, con repeticiones de 10, son:

  • Cogemos el objeto (pelota/aro) y llevaremos los brazos hacia arriba estirando bien los codos; y volvemos a bajar.
  • Cogemos el objeto y nos lo pegamos al pecho y luego es estirar los brazos al frente.
  • Con el objeto en las dos manos, nos lo llevamos alternativamente a un hombro y al otro.
  • Con el objeto en la mano derecha, lo pasamos a la mano izquierda; y de vuelta.
  • Sujetamos el objeto con una mano, y realizamos círculos (pequeños y grandes), los números y las vocales en mayúscula, por ejemplo. Luego lo haremos con la otra mano.
  • Nos colocamos frente a un compañero, y nos vamos pasando el objeto, primero a las manos, y luego lanzándolo, aumentando la distancia entre nosotros.
  • Nos colocamos frente a un compañero o frente al fisioterapeuta, y nos lanzaremos el objeto con diferentes direcciones (izquierda, derecha, arriba, botándola…)
  • Hacemos un círculo entre todos y tenemos que pasar el objeto según las indicaciones del fisioterapeuta, hacia la izquierda, hacia la derecha, al compañero de enfrente, a un compañero diciendo su nombre…

Este tipo de ejercicios son sólo algunos de los que el Departamento de Fisioterapia lleva a cabo en la Residencia y que, sin duda, ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas mayores que atienden.

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